El deporte como herramienta social

El deporte como herramienta social

La Primera de rugby de Rivadavia disputó un encuentro amistoso frente a Espartanos, un plantel conformado por personas privadas de su libertad, en la Unidad Penal N°48 de San Martín. La invitación llegó por medio de Fernando Ferrari, y así el equipo lobense se sumó a vivir una experiencia única. El equipo presidiario recibe de manera frecuente a varios clubes de rugby, entre ellos, los seleccionados de Inglaterra y los “All Blacks” de Nueva Zelanda.

Para el plantel superior la noticia fue impactante: cada uno de los integrantes del equipo estuvo dispuesto a participar, y hasta pidieron permiso en sus trabajos para no perderse esta oportunidad. Algunos la definieron como una experiencia única y especial, ya que por primera vez se midieron ante un equipo de convictos.

El encuentro comenzó con una entrada en calor en conjunto. Después, conformaron mini equipos que se enfrentaron entre sí y luego rotaron para disputar los partidos. El entrenador Bruno Quilici, partícipe del proyecto Alcatraz en Venezuela, definió la actividad como una experiencia de vida, que utiliza al rugby como herramienta de cambio y generación de nuevos vínculos.

Sin hacerse ninguna idea preliminar del encuentro, los jugadores destacaron algunos detalles que les llamaron la atención en su paso por el penal. Referido a esto Nicolás Burgos expresó: “lo que mas me llamó la atención fue que la gran mayoría de los jugadores de Espartanos eran muy jóvenes. Por otra parte, la caballerosidad y el nivel de juego que presentaron fueron puntos a destacar”.

Alejo Aduso también opinó sobre el tema: “Una vez que entramos al pabellón dónde estaba la cancha, parecía que estábamos en un club de rugby. Nos olvidamos por completo dónde estábamos. Tienen su quinchito, con parrilla para los terceros tiempos, cancha con iluminación propia, postes personalizados, todo! No parecía una cárcel de máxima seguridad. Y para destacar… muchas cosas! Pero me quedo con su comportamiento, con nosotros y todas las personas qué están ahí. Se pudieron jugar varios partiditos de rugby sin ningún tipo de discusión, ni siquiera entre ellos”. Segundo Ferrari adhirió a las palabras de sus compañeros y agregó: “es para destacar su conducta dentro del campo, nunca una palabra de más, nunca un reclamo al árbitro, y siempre dentro del reglamento”.

Quilici mencionó la alegría que tuvieron los integrantes de Espartanos a la hora de compartir la experiencia con los deportistas lobenses, de hablar con gente diferente a ellos y contó que en cada momento que tenían libre, aprovechaban la oportunidad para hablar sobre sus cosas, sus ideas, los motivos por los que residían allí, lo que esperaban del futuro.

Los referentes de Rivadavia contaron las sensaciones que les dejó ser parte de un proyecto con estas características. Ferrari destacó la importancia del rugby: “Este deporte nunca deja de sorprendernos, supera cualquier tipo de barrera y fronteras, y nos hace más fuertes ante la adversidad. Los Espartanos encontraron en el rugby un lugar para hacer amigos, armarse de valores y pelearla día a día por superarse”.

Burgos también hizo su reflexión: “Me pareció una experiencia tremenda donde se encontraron personas con realidades muy diferentes, pero todos compartiendo los mismos valores que el rugby inculca desde el momento en que empezás a jugarlo. También me gustó mucho el momento en que habló su capitán, que lo hizo con total respeto, sinceridad y dejando en claro lo mucho que cambian todos los que se suman entrenar y a jugar”.

“Sensaciones varias. Ansiedad, nervios… No nos olvidemos que esas personas están ahí por cometer delitos graves. Pero una vez que la pelota mueve, ellos se sienten libres. Había 5,6 chicos que hace más de 5 años no veían la luna, no veían la noche, por que a las 18 hs los encierran en sus celdas. Para ellos era un día más que importante… Y para el club también, poder brindarles esas horitas de “libertad” fue algo muy especial. Nosotros a las 18 hs estamos tomando mates con nuestros amigos, y uno quizás esas cosas no las valora como debería, pero ahí adentro, te aseguro que te pones a reflexionar y decís “soy un afortunado””, expresó Aduso.

Para Bruno Quilici este tipo de proyecto es de suma importancia porque sirve para visibilizar que el cambio es posible y afirma que estas actividades les da un aire fresco para poder seguir trabajando en sus posibilidades de reinserción social. “Fue una experiencia sumamente gratificante; para nosotros constructiva desde todo punto de vista… A veces es bueno tener distintas ópticas sobre el mismo deporte, y poder verlo desde diferentes primas, hace que podamos ampliar nuestra visión a largo plazo, y que podamos desarrollar y tener claro cuáles son nuestros objetivos. El rugby es un vehículo de construcción de nuevos vínculos, que es interminable y que se puede desarrollar en cualquier ámbito”, concluyó el entrenador.

Y así culminó una tarde diferente para el rugby de Rivadavia. Desde el cuerpo técnico hasta los propios jugadores se fueron satisfechos con la jornada, destacando el respeto y la cortesía con la que fueron tratados, y hasta siendo invitados nuevamente “por la revancha”. Segundo Ferrari dijo: “Superó cualquier tipo de expectativa, es una experiencia única y repetible, nos quedamos con una frase del capitán de Espartanos: Si querés ir rápido, anda solo, si querés llegar lejos anda con tu equipo”.

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